Por el Dr. Elio M Rivera
Una noche despejada, lejos de las luces de la ciudad, mire hacia el cielo e intente contar las estrellas.
Una, dos, tres, cuatro…
Al principio parece posible. Pero mientras nuestros ojos se acostumbran a la oscuridad comienzan a aparecer más y más puntos luminosos. Algunos brillan claramente. Otros apenas pueden distinguirse.
Entonces podríamos pensar que estamos viendo una gran parte de las estrellas que existen.
Pero no es así.
Lo que nuestros ojos alcanzan a observar es solamente una pequeñísima muestra de una población estelar tan enorme que los números comienzan a perder significado.
En este artículo intentaremos comprenderla sin llenar nuestra cabeza de cifras difíciles de imaginar. Porque quizá la mejor manera de entender cuántas estrellas existen no sea solamente contarlas.
Tal vez necesitemos compararlas con cosas que conocemos.

¿Cuántas estrellas podemos ver con nuestros propios ojos?
Comencemos con algo que sí podemos imaginar.
En condiciones excelentes, lejos de las ciudades y con un cielo muy oscuro, el ojo humano puede distinguir alrededor de varios miles de estrellas en todo el cielo.
Pero existe un detalle importante.
Nunca podemos ver todo el cielo al mismo tiempo porque la Tierra bloquea aproximadamente la mitad. Además, algunas estrellas solamente son visibles desde ciertas regiones de nuestro planeta.
Desde un lugar determinado y en una noche determinada, podemos observar a simple vista solamente una parte de esos miles.
Eso ya parece muchísimo.
Pero ahora imaginemos que utilizamos unos buenos binoculares.
Aparecen estrellas que nuestros ojos no podían detectar.
Después utilizamos un telescopio.
Aparecen muchas más.
Utilizamos un telescopio todavía más poderoso.
Aparecen otras.
Y pronto comprendemos algo importante:
La oscuridad que vemos entre las estrellas no significa necesariamente que allí no haya nada. Muchas veces significa simplemente que nuestros ojos no tienen la capacidad de verlo.
Vivimos dentro de una enorme ciudad de estrellas
Nuestro Sol no está solo en el espacio.
Forma parte de una gigantesca agrupación de estrellas llamada Vía Láctea.
La Vía Láctea es nuestra galaxia.
Podemos imaginar una galaxia como una enorme ciudad cósmica que contiene estrellas, gas, polvo y otros objetos unidos por la gravedad.
¿Y cuántas estrellas hay en nuestra galaxia?
No podemos contarlas una por una con absoluta precisión. Existen regiones que son difíciles de observar y estrellas tan débiles que no podemos detectarlas fácilmente. Por eso los astrónomos trabajan con estimaciones.
Se calcula que la Vía Láctea contiene del orden de cientos de miles de millones de estrellas.
Detengámonos allí.
No pasemos rápidamente al siguiente número.
Intentemos imaginarlo.
Nuestro Sol es una estrella.
La estrella que vemos cerca de otra estrella durante la noche es otra.
Y otra.
Y otra.
Ahora siga añadiendo estrellas hasta llegar no a mil, ni a un millón, sino a cientos de miles de millones.
Y todavía no hemos salido de nuestra propia galaxia.
Una comparación con granos de arena
Los números tan grandes son difíciles de comprender, así que hagamos un experimento imaginario.
Tome un puñado de arena.
Mírelo cuidadosamente.
¿Cuántos granitos contiene?
Probablemente no podría contarlos fácilmente. Hay cientos o miles dependiendo del tamaño del puñado y de los granos.
Ahora imagine toda la arena de una playa.
No solamente la que cabe en su mano.
Imagine los granos que están alrededor de sus pies.
Después los que están a diez metros.
Después los que están a cien metros.
Después toda la playa.
Nuestra mente comienza a perder la capacidad de imaginar cada granito individualmente.
Algo semejante ocurre cuando hablamos de estrellas.
Cada estrella es un objeto real.
No son simplemente números escritos en una computadora.
Cada una ocupa un lugar.
Cada una posee características propias.
Muchas son enormes.
Muchas producen cantidades extraordinarias de energía.
Y existen tantas que tenemos que hablar de ellas utilizando miles de millones.

Existen millones de galaxias
Ahora viene la verdadera sorpresa: la Vía Láctea no es la única galaxia
Durante mucho tiempo los seres humanos solamente podían observar una pequeña parte del universo.
Con el desarrollo de telescopios cada vez mejores descubrimos algo extraordinario.
La Vía Láctea no está sola.
Existen enormes cantidades de galaxias más allá de ella.
Y muchas de esas galaxias también contienen millones, miles de millones o incluso cantidades mayores de estrellas.
Pensemos en lo que significa.
Imagine que nuestra galaxia fuera una ciudad con una enorme población de estrellas.
Ahora descubra que esa ciudad no es la única.
Hay otra.
Y otra.
Y otra.
Y después descubrimos que existen cantidades inmensas de esas “ciudades” distribuidas por el universo observable.
Entonces nuestra pregunta cambia.
Ya no preguntamos solamente:
¿Cuántas estrellas hay en la Vía Láctea?
Ahora preguntamos:
¿Cuántas estrellas puede haber en todas esas galaxias juntas?
Un número tan grande que necesitamos comparaciones
Los astrónomos estiman que el universo observable contiene del orden de 10²² a 10²⁴ estrellas, dependiendo de los métodos y suposiciones utilizados.
Esos números probablemente no ayudan demasiado a un niño.
Así que intentemos otra cosa.
Un millón tiene seis ceros:
1,000,000
Mil millones tienen nueve:
1,000,000,000
Pero cuando comenzamos a hablar de cantidades como 10²² estrellas, necesitaríamos escribir un 1 seguido de 22 ceros.
Y algunas estimaciones pueden llegar todavía más arriba.
Nuestro cerebro simplemente no fue diseñado para imaginar fácilmente cantidades semejantes.
Por eso podemos utilizar otra comparación.
Imagine contar estrellas una por una
Supongamos que pudiéramos contar una estrella cada segundo.
Una estrella.
Dos estrellas.
Tres estrellas.
Sin dormir.
Sin comer.
Sin descansar.
Día y noche.
Contar un millón de estrellas de esa manera tardaría aproximadamente once días y medio.
Contar mil millones tardaría más de 31 años.
Ahora recuerde que solamente nuestra galaxia puede contener cientos de miles de millones de estrellas.
Contarlas una por una llevaría miles de años.
Y después tendríamos que comenzar con las estrellas de las demás galaxias.
Aquí comprendemos por qué decir solamente “hay muchísimas estrellas” se queda muy corto.
Cada punto puede esconder algo enorme
Existe otro detalle que hace todo esto todavía más impresionante.
Cuando observamos una fotografía profunda del espacio tomada por un telescopio, podemos encontrar pequeños puntos y manchas luminosas.
Algunas de esas manchas no son estrellas individuales.
Son galaxias enteras.
Imagine mirar una fotografía y señalar un pequeño punto.
Parece insignificante.
Pero ese punto puede representar una galaxia que contiene enormes cantidades de estrellas.
Entonces mire otro punto.
Otra galaxia.
Otro.
Otra galaxia.
Esto cambia completamente nuestra manera de observar las imágenes del universo.
Un pequeño punto ya no necesariamente significa “una estrella”.
Puede significar una enorme población de estrellas tan distante que toda la galaxia ocupa solamente una pequeña parte de la imagen.
¿Podremos saber algún día el número exacto?
Probablemente no podemos dar un número exacto de todas las estrellas que existen.
Los astrónomos trabajan con estimaciones basadas en las galaxias que podemos observar, sus tamaños, luminosidades y las poblaciones de estrellas que contienen.
Además, debemos distinguir entre el universo observable y todo lo que pudiera existir más allá de lo que podemos observar.
Cuando los científicos estiman el número de estrellas, están trabajando con la región del universo que podemos estudiar mediante la luz y otros tipos de información que han podido llegar hasta nosotros.
Por eso es más correcto hablar de estimaciones y no fingir que alguien ha contado todas las estrellas una por una.
La ciencia también consiste en reconocer los límites de lo que podemos medir.
La Biblia hizo una comparación muy interesante
Mucho antes de que existieran telescopios modernos, la Biblia utilizó una comparación que resulta especialmente interesante cuando pensamos en estas enormes cantidades.
“Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar.”
Génesis 15:5, RVR1960
La idea es sencilla y poderosa.
Mira hacia arriba.
Intenta contarlas.
Abraham solamente podía observar las estrellas visibles a simple vista.
Hoy tenemos telescopios que nos permiten ver muchísimo más.
Y cuanto más lejos miramos, más comprendemos lo difícil que sería responder a aquella invitación:
“Cuenta las estrellas, si las puedes contar.”
Lo que para Abraham era una multitud difícil de contar a simple vista, para nosotros se ha convertido en una población cósmica que se expresa con números casi imposibles de imaginar.
Y cada una es una estrella
Aquí podemos perder algo importante si solamente pensamos en números.
Cuando decimos “cientos de miles de millones”, nuestra mente comienza a convertir las estrellas en estadísticas.
Pero recordemos lo aprendido en los artículos anteriores.
Una estrella puede ser una gigantesca esfera de plasma.
Puede contener cantidades enormes de hidrógeno y helio.
Puede alcanzar millones de grados en su interior.
Puede producir cantidades extraordinarias de energía.
Su luz puede viajar durante años antes de llegar hasta nosotros.
Ahora multiplique esa maravilla.
No por diez.
No por mil.
No por un millón.
Sino por cantidades que nuestra mente apenas puede representar.
Entonces comenzamos a comprender la verdadera dimensión de la pregunta:
¿Cuántas estrellas existen?
Cuando los números se convierten en adoración
Existe un versículo que adquiere una dimensión especial después de estudiar estas cantidades.
“Él cuenta el número de las estrellas;
A todas ellas llama por sus nombres.”
Salmo 147:4, RVR1960
Cuando este salmo fue escrito, nadie sabía que nuestra galaxia contenía una población gigantesca de estrellas.
Nadie había observado otras galaxias con telescopios modernos.
Nadie podía imaginar las estimaciones que manejan actualmente los astrónomos.
Pero el mensaje del salmista era claro.
La creación que para nosotros parece imposible de contar no sobrepasa el conocimiento de Dios.
Y el siguiente versículo explica precisamente hacia dónde quería llevarnos el escritor:
“Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;
Y su entendimiento es infinito.”
Salmo 147:5, RVR1960
El salmista no quería solamente enseñarnos algo acerca de las estrellas.
Quería enseñarnos algo acerca de Dios.
Eso es también lo que buscamos en Cristopedia.
Estudiamos la creación para conocerla mejor, pero no queremos detenernos allí.
Queremos que el conocimiento produzca asombro.
Y que el asombro levante nuestra mirada hacia el Creador.
La próxima vez que salga durante una noche despejada, mire hacia arriba.
Quizá pueda observar cientos o algunos miles de estrellas dependiendo de las condiciones y del lugar donde se encuentre.
Después recuerde que son solamente una pequeña muestra de las estrellas de nuestra galaxia.
Después recuerde que nuestra galaxia es solamente una entre una cantidad enorme de galaxias.
Y entonces permita que su imaginación intente viajar un poco más lejos.
Quizá llegue un momento en que los números ya no sean suficientes.
Tal vez entonces comprendamos mejor las palabras de David:
“Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”
Salmo 19:1, RVR1960
A veces estudiamos la creación buscando una cifra y terminamos encontrando una razón para maravillarnos. Las estrellas son uno de esos casos. Cuanto más intentamos contarlas, más grande parece el universo y más pequeña parece nuestra capacidad para comprender completamente la grandeza de lo creado.
Referencias científicas
- NASA Science. Stars. Información general sobre las estrellas y las poblaciones estelares.
NASA Science: Stars - NASA Science. Milky Way Galaxy. Información sobre nuestra galaxia y su población aproximada de estrellas.
NASA Science: Milky Way Galaxy - European Space Agency. How many stars are there in the Universe? Explicación de cómo se realizan las estimaciones de las poblaciones estelares.
ESA: How many stars are there in the Universe? - NASA Science. Hubble Deep Fields. Observaciones profundas que muestran enormes cantidades de galaxias en pequeñas regiones del cielo.
NASA Science: Hubble Deep Fields - Referencias bíblicas
- Génesis 15:5; Salmo 19:1; Salmo 147:4-5.
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