Dr. Elio M Rivera
En enero de 2007, los habitantes del hemisferio sur contemplaron un espectáculo extraordinario: un cometa tan brillante que durante algunos días llegó a ser visible incluso a plena luz del día, siempre que se observara con las debidas precauciones por su cercanía aparente al Sol.
Era el cometa McNaught, oficialmente C/2006 P1, uno de los cometas más brillantes observados en tiempos modernos.

El cometa McNaught
Descubierto solamente unos meses antes
El astrónomo Robert H. McNaught descubrió el cometa el 7 de agosto de 2006 desde el Observatorio de Siding Spring, en Australia.
Inicialmente no parecía anunciar el extraordinario espectáculo que produciría.
Pero conforme se aproximaba al Sol comenzó a aumentar rápidamente de brillo.
En enero de 2007 alcanzó una luminosidad excepcional y llegó a una magnitud aparente cercana a −5, suficiente para situarlo entre los cometas más brillantes registrados durante muchas décadas.

El cometa McNaught, pasó muy cerca del Sol
El 12 de enero de 2007, McNaught alcanzó su perihelio, el punto de su órbita más cercano al Sol.
Pasó a unos 25 millones de kilómetros del Sol, aproximadamente.
La intensa radiación solar provocó una enorme actividad cometaria.
Después de rodear al Sol, el espectáculo se trasladó principalmente hacia el hemisferio sur.
Y entonces apareció una de las características que hicieron famoso a McNaught.
Una cola gigantesca abierta como un abanico
Las fotografías muestran una cola extraordinariamente extensa, formada por numerosas bandas o estrías que parecían abrirse como un gigantesco abanico luminoso sobre el horizonte.
Algunas de aquellas estructuras se extendían por decenas de grados en el cielo.
Las imágenes tomadas desde Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y otros lugares del hemisferio sur se hicieron espectaculares.
Pero ocurrió algo todavía más interesante.
La nave STEREO lo observó desde el espacio
Las sondas solares STEREO de NASA estaban en una posición privilegiada para observar al cometa mientras atravesaba las regiones cercanas al Sol.
Sus instrumentos registraron la interacción del cometa con el ambiente solar y permitieron contemplar estructuras de la cola que desde la Tierra resultaban difíciles de estudiar.
Una vez más, un gran cometa no solamente proporcionaba imágenes hermosas.
Se convertía también en un laboratorio natural para estudiar el viento solar, el polvo y la interacción entre el Sol y un pequeño cuerpo del sistema solar.
¿Por qué su cola tenía tantas franjas?
Las impresionantes bandas de McNaught reciben el nombre de estrías.
El polvo expulsado por el cometa no permanece formando una estructura rígida. Después de abandonar el núcleo, diferentes partículas responden de manera distinta a la gravedad solar y a la presión ejercida por la radiación del Sol.
El resultado puede producir enormes estructuras curvas y separadas.
Desde nuestra perspectiva, aquellas corrientes de polvo transformaron la cola de McNaught en algo parecido a un abanico cósmico gigantesco.
Esta fue una de las características visuales más extraordinarias del cometa.
Un espectáculo que las fotografías conservaron
McNaught pertenece a una generación privilegiada de grandes cometas.
Los observadores del Gran Cometa de 1811 tuvieron que describir y dibujar lo que contemplaron.
En 2007 disponíamos de cámaras digitales, grandes telescopios y observatorios espaciales.
Por eso hoy podemos contemplar imágenes extraordinariamente detalladas de McNaught.
En ellas, la Tierra parece pequeña bajo un cielo ocupado por una inmensa cola luminosa.
El salmista escribió:
“Grandes son las obras de Jehová,
Buscadas de todos los que las quieren.”
Salmo 111:2, RVR1960
Eso es precisamente lo que ocurrió con McNaught.
Millones pudieron maravillarse ante su belleza.
Los científicos, además, pudieron estudiarlo.
Y cuanto más cuidadosamente fue observado, más detalles aparecieron dentro de aquella gigantesca cola.
McNaught nos recuerda que algunos fenómenos de la creación pueden ser hermosos a simple vista y, al mismo tiempo, convertirse en extraordinarios laboratorios para descubrir las leyes que gobiernan el cielo.
Referencias científicas
- NASA. Observaciones del cometa McNaught realizadas por las sondas STEREO y estudios de su interacción con el ambiente solar.
NASA STEREO Mission - NASA/JPL. Datos orbitales de C/2006 P1 (McNaught) y otros cuerpos pequeños del sistema solar.
NASA/JPL Small-Body Database
Referencia bíblica
- Salmo 111:2.
Libro recomendado

