Por el Dr. Elio M Rivera
En medio de una tormenta, una columna de aire comienza a girar violentamente. Desciende desde las nubes y, cuando alcanza el suelo, puede levantar polvo, arrancar árboles, destruir edificios y lanzar objetos a grandes distancias. Ha nacido uno de los fenómenos atmosféricos más impresionantes de la Tierra: un tornado.
A diferencia de los huracanes, que pueden extenderse cientos de kilómetros y durar días, los tornados suelen ser mucho más pequeños y de menor duración. Sin embargo, dentro de una zona reducida pueden producir algunos de los vientos más intensos conocidos en la atmósfera terrestre.
¿Cómo puede una tormenta producir una columna de aire capaz de girar con semejante violencia?

¿Qué es un tornado?
Un tornado es una columna de aire que gira violentamente y se extiende desde una tormenta hasta la superficie terrestre.
Cuando la condensación permite observar parte de esa circulación puede aparecer la característica nube en forma de embudo.
Sin embargo, el embudo visible no siempre llega completamente hasta el suelo, aunque la circulación del tornado sí puede hacerlo.
¿Cómo se forma?
Los tornados más intensos suelen estar relacionados con poderosas tormentas llamadas supercélulas.
Para que estas tormentas se desarrollen pueden coincidir varios elementos:
Aire cálido y húmedo cerca de la superficie.
Aire más frío en niveles superiores.
Inestabilidad atmosférica.
Y cambios en velocidad y dirección del viento con la altura, conocidos como cizalladura del viento.
La combinación puede favorecer una tormenta con una corriente ascendente giratoria.
Primero puede existir rotación horizontal
Cuando el viento cambia con la altura, puede comenzar a producirse una rotación aproximadamente horizontal en el aire.
Las fuertes corrientes ascendentes de una tormenta pueden inclinar esa rotación hacia una orientación más vertical.
Entonces puede desarrollarse dentro de la tormenta una gran región giratoria conocida como mesociclón.
Bajo determinadas condiciones, parte de esa rotación puede concentrarse hasta producir un tornado.
No todas las tormentas producen tornados
Incluso una supercélula poderosa puede no producir ninguno.
Los científicos comprenden muchos de los ingredientes necesarios, pero todavía investigan por qué algunas tormentas generan tornados mientras otras aparentemente semejantes no lo hacen.
La atmósfera es un sistema extraordinariamente complejo.

¿Qué tan rápido puede girar el viento?
En los tornados más violentos se han estimado velocidades del viento superiores a 300 kilómetros por hora.
Medirlas directamente resulta difícil porque colocar instrumentos dentro de un tornado es peligroso.
Los radares Doppler permiten estudiar el movimiento del aire y han proporcionado información extraordinaria sobre estas tormentas.
La escala EF
En Estados Unidos los tornados se clasifican mediante la Escala Fujita Mejorada, conocida como escala EF.
- EF0: daños relativamente ligeros.
- EF1: daños moderados.
- EF2: daños considerables.
- EF3: daños severos.
- EF4: daños devastadores.
- EF5: daños increíbles.
La clasificación se determina principalmente mediante los daños observados, a partir de los cuales se estima la intensidad de los vientos.
Un tornado puede ser casi invisible
No todos presentan el espectacular embudo oscuro que vemos en fotografías.
Algunos pueden ser difíciles de observar hasta que comienzan a levantar polvo y escombros.
Otros quedan parcialmente ocultos por lluvia.
Por eso depender solamente de lo que podemos ver resulta peligroso.
¿Cuánto tiempo dura un tornado?
Muchos tornados duran solamente algunos minutos.
Otros pueden permanecer sobre el suelo durante períodos mayores y recorrer decenas de kilómetros.
Su tamaño también varía enormemente.
Algunos poseen unas pocas decenas de metros de ancho.
Los más grandes pueden superar ampliamente un kilómetro.
Tornado y huracán no son lo mismo
Un huracán es un enorme sistema tropical que obtiene energía principalmente del océano cálido.
Un tornado es una circulación muchísimo más pequeña asociada generalmente con tormentas intensas.
Curiosamente, los huracanes también pueden producir tornados cuando llegan a tierra.
¿Por qué Estados Unidos tiene tantos tornados?
Estados Unidos posee una combinación geográfica particularmente favorable para tormentas severas.
Aire cálido y húmedo procedente del Golfo de México puede encontrarse con aire más frío y seco procedente de otras regiones.
Además, los sistemas atmosféricos pueden producir la cizalladura necesaria.
Por eso las Grandes Llanuras y otras regiones estadounidenses experimentan numerosos tornados.

La ciencia estudia los tornados
El radar puede detectar la rotación
Los radares meteorológicos modernos no solamente muestran lluvia.
Mediante el efecto Doppler pueden detectar si partículas dentro de la tormenta se desplazan hacia el radar o se alejan de él.
Cuando aparecen movimientos opuestos muy próximos, los meteorólogos pueden identificar regiones de fuerte rotación.
Esto permite emitir advertencias antes de que el tornado llegue a determinadas comunidades.
La seguridad depende de actuar rápidamente
Ante una advertencia de tornado, lo más seguro suele ser buscar una habitación interior pequeña en el nivel más bajo de un edificio resistente, alejada de ventanas.
Los sótanos y refugios diseñados específicamente para tormentas ofrecen protección adicional.
Los minutos de advertencia pueden salvar vidas.
La Biblia describe la extraordinaria fuerza del viento
El libro de Job declara:
“Respondió Jehová a Job desde un torbellino.”
(Job 38:1)
En diferentes pasajes bíblicos, los torbellinos y tempestades aparecen como imágenes de enorme poder.
Los antiguos no conocían radares Doppler ni meteorología moderna, pero conocían perfectamente la fuerza que podía alcanzar el viento.
Vientos que obedecen leyes físicas
Actualmente podemos medir presión, temperatura, humedad y velocidad del viento.
Podemos observar tormentas mediante satélites y radares.
Podemos estudiar cómo las corrientes ascendentes y la cizalladura producen rotación.
Sin embargo, predecir exactamente dónde aparecerá cada tornado continúa siendo un enorme desafío.
Una tormenta dentro de otra tormenta
La Biblia no pretende explicar mesociclones, cizalladura o dinámica atmosférica mediante lenguaje científico. Estas cuestiones corresponden a la meteorología y la física.
Sin embargo, estudiar los tornados nos permite contemplar las enormes fuerzas presentes en nuestra atmósfera. Una diferencia de temperatura, humedad y movimiento del aire puede formar una tormenta dentro de la cual aparece una columna giratoria capaz de concentrar una extraordinaria cantidad de energía en un espacio relativamente pequeño.
Desde la perspectiva bíblica, comprender estos fenómenos aumenta nuestra admiración por las fuerzas de la creación y nos recuerda también la importancia de estudiarlas para proteger la vida humana.
Referencias
Escrituras consultadas
- Job 37:9-13.
- Job 38:1.
- Salmo 107:25-29.
- Salmo 148:7-8.
- Nahúm 1:3.
Bibliografía científica
- Bluestein, H. B. Tornado Alley: Monster Storms of the Great Plains. Oxford University Press.
- Markowski, P. & Richardson, Y. Mesoscale Meteorology in Midlatitudes. Wiley.
- Doswell, C. A. Investigaciones sobre tormentas severas y tornados.
Temas científicos consultados
- Formación de tornados.
- Supercélulas.
- Mesociclones.
- Cizalladura del viento.
- Radar Doppler.
- Escala Fujita Mejorada.
- Tormentas severas.
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