5. Las comidas del sábado en los tiempos de Jesús

El día de reposo, el sábado o el Sabbath en el tiempo de Jesús.

Por el Dr. Elio M Rivera

  En los tiempos de Jesucristo, las comidas del sábado ocupaban un lugar muy especial dentro de la vida familiar y espiritual del pueblo judío. El Shabat no era visto solamente como un día de reposo religioso. También era un tiempo de reunión, descanso, comunión familiar y celebración delante de Dios.

  Cuando el sol comenzaba a ocultarse el viernes por la tarde, el ambiente en las aldeas y ciudades judías empezaba a transformarse. Las familias apresuraban los últimos preparativos antes del inicio del día de reposo. Las lámparas eran encendidas, los alimentos preparados con anticipación y las casas arregladas para recibir el Shabat.

  Debido a que durante el día de reposo no debían realizarse muchas labores cotidianas, gran parte de la comida se preparaba antes de que comenzara el sábado.

  📖 “Mañana es el santo día de reposo… lo que habéis de cocer, cocedlo hoy.”
  — Éxodo 16:23 (RVR1960)

  Aquella costumbre venía desde tiempos antiguos. El pueblo entendía que el día debía dedicarse al descanso y a la adoración, por lo que cocinar extensamente durante el Shabat no era lo ideal.

  Por eso, el viernes se convertía en un día de intensa preparación dentro de muchos hogares judíos.

  Las comidas sabáticas generalmente comenzaban después de la puesta del sol del viernes, marcando oficialmente el inicio del Shabat. La familia se reunía alrededor de la mesa en un ambiente solemne pero alegre.

  El padre de familia acostumbraba pronunciar bendiciones sobre el pan y el vino, agradeciendo a Dios por Su provisión y por el día santo.

  Muchas de esas bendiciones incluían alabanzas como:
  “Bendito eres Tú, Señor nuestro Dios…”

  Jesús mismo participó repetidamente de este tipo de costumbres judías alrededor de la mesa.

  📖 “Y tomó el pan y dio gracias.”
  — Lucas 22:19 (RVR1960)

  El pan ocupaba un lugar central en las comidas del sábado. El trigo era básico en la alimentación judía y el pan estaba presente prácticamente todos los días. Durante el Shabat, compartir el pan tenía un profundo sentido espiritual y familiar.

  También el vino formaba parte común de las celebraciones sabáticas y festivas.

  📖 “Y tomando la copa, habiendo dado gracias, les dio.”
  — Marcos 14:23 (RVR1960)

  Además del pan, las mesas podían incluir pescado del mar de Galilea, aceitunas, queso, higos, dátiles, miel, lentejas, frutas secas y diferentes tipos de guisos sencillos preparados antes del sábado.

  Las familias más pobres comían de manera mucho más sencilla, mientras que hogares adinerados podían tener comidas más abundantes.

  El cordero también tenía un papel importante especialmente durante celebraciones como la Pascua.

  📖 “Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura.”
  — Éxodo 12:8 (RVR1960)

  Las comidas sabáticas no eran apresuradas. Eran momentos de convivencia. La familia conversaba, compartía historias, hablaba de las Escrituras y disfrutaba del descanso después de una semana de trabajo.

  En muchos hogares, el sábado se vivía como un anticipo de paz y bendición.

  Los niños escuchaban relatos bíblicos. Los salmos podían cantarse alrededor de la mesa. Las oraciones y bendiciones llenaban el ambiente familiar.

  El Shabat ayudaba a preservar la identidad espiritual del pueblo judío generación tras generación.

  Además de las reuniones familiares, también existían comidas comunitarias o encuentros con invitados. Mostrar hospitalidad era considerado algo importante dentro de la cultura judía.

  Jesús mismo participó muchas veces en comidas sabáticas y reuniones alrededor de la mesa.

  📖 “Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo.”
  — Lucas 14:1 (RVR1960)

  Resulta interesante que varios de los diálogos más profundos de Jesús ocurrieron precisamente durante comidas.

  Mientras compartían el pan, Cristo enseñaba acerca del Reino de Dios, la humildad, la misericordia y el amor hacia los demás.

  Sin embargo, aun las comidas del sábado podían verse afectadas por el legalismo religioso de la época. Algunos líderes religiosos estaban tan concentrados en reglas y tradiciones que terminaban olvidando el propósito verdadero del Shabat.

  Jesús confrontó muchas veces esa mentalidad.

  Por ejemplo, cuando Sus discípulos tuvieron hambre en sábado y arrancaron espigas para comer, los fariseos los acusaron inmediatamente.

  📖 “Tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.”
  — Mateo 12:2 (RVR1960)

  Pero Cristo mostró que Dios no diseñó el día de reposo para producir miedo y condenación, sino descanso y vida.

  En el fondo, las comidas del Shabat hablaban de algo profundamente humano:
  familias reunidas,
  mesas compartidas,
  gratitud,
  descanso,
  y comunión con Dios.

  Y resulta profundamente hermoso pensar que el mismo Hijo de Dios se sentó en aquellas mesas del siglo primero, partió el pan con el pueblo y compartió comidas con pescadores, familias, pecadores y discípulos.

  Porque en los Evangelios, muchas veces la mesa no fue solamente un lugar para comer…
  fue un lugar donde el Mesías reveló Su corazón.

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Autor

Elio Rivera

El Dr. Elio M. Rivera es médico, pastor, escritor y fundador del Museo La Vida y Obra de Jesucristo, de la casa hogar Manantial de Amor y Comunidad Cristiana Mana. Ha viajado extensamente por Israel estudiando los lugares históricos relacionados con la vida de Jesucristo. Además de su labor ministerial y humanitaria, también es hombre de negocios, autor de más de 60 libros.