2. ¿Y si Jesús tenía razón? Las afirmaciones que nadie puede ignorar

¿Y si Jesús tenía razón?

Por el Dr. Elio M. Rivera

  A lo largo de la historia han existido muchos líderes religiosos, filósofos y maestros espirituales. Sin embargo, pocos personajes han hecho declaraciones tan extraordinarias acerca de sí mismos como las que realizó Jesucristo. Si las palabras que pronunció son verdaderas, entonces sus enseñanzas tienen implicaciones eternas para toda la humanidad. Pero si son falsas, entonces debemos examinarlas críticamente como examinaríamos las afirmaciones de cualquier otro personaje histórico.

  Lo interesante es que Jesús no se presentó simplemente como un maestro moral. Sus declaraciones fueron mucho más lejos. De hecho, muchas de las controversias que tuvo con los líderes religiosos surgieron precisamente porque entendieron perfectamente lo que estaba afirmando acerca de sí mismo.

Diez afirmaciones impactantes que Jesús hizo acerca de quién era

1. Afirmó ser el único camino hacia Dios

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” (Juan 14:6)

Jesús no dijo que conocía un camino. Dijo que Él era el camino.

2. Afirmó existir antes de Abraham

“Antes que Abraham fuese, yo soy.” (Juan 8:58)

Esta declaración provocó que algunos intentaran apedrearlo porque entendieron que estaba reclamando una existencia anterior a Abraham y utilizando una expresión asociada al nombre divino.

3. Afirmó tener autoridad para perdonar pecados

“Hijo, tus pecados te son perdonados.” (Marcos 2:5)

Los escribas respondieron:

“¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?” (Marcos 2:7)

4. Afirmó ser uno con el Padre

“Yo y el Padre uno somos.” (Juan 10:30)

Los líderes judíos consideraron esta declaración una blasfemia porque entendieron que Jesús se estaba igualando con Dios.

5. Afirmó ser la resurrección y la vida

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” (Juan 11:25)

6. Afirmó ser la luz del mundo

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas.” (Juan 8:12)

7. Afirmó ser el buen pastor

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.” (Juan 10:11)

8. Afirmó ser el pan de vida

“Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre.” (Juan 6:35)

9. Afirmó que un día juzgaría a la humanidad

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria… apartará los unos de los otros.” (Mateo 25:31-32)

10. Afirmó que regresaría nuevamente

“Veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.” (Mateo 26:64)

Cinco afirmaciones impactantes acerca de nuestro destino eterno

1. Dijo que nuestras decisiones tienen consecuencias eternas

“E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.” (Mateo 25:46)

Jesús habló tanto de la vida eterna como del juicio eterno.

2. Enseñó que nadie permanece neutral frente a Él

“El que no es conmigo, contra mí es.” (Mateo 12:30)

Para Jesús, la respuesta a su persona tiene consecuencias.

3. Declaró que la fe en Él afecta el destino eterno

“El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida.” (Juan 3:36)

4. Enseñó que habrá una resurrección futura

“Vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz.” (Juan 5:28)

5. Declaró que preparaba un lugar para sus seguidores

“Voy, pues, a preparar lugar para vosotros.” (Juan 14:2)

Según Jesús, la muerte no es el final de la historia.

Una decisión que merece ser examinada

  Lo que hace únicas estas declaraciones es que no se refieren simplemente a doctrinas religiosas o reglas morales. Se refieren a la identidad misma de Jesús. Él afirmó ser el camino hacia Dios, el dador de la vida eterna, el juez final de la humanidad y el Señor de la resurrección.

  Por esa razón resulta difícil permanecer indiferente. Si Jesús estaba equivocado, entonces sus afirmaciones pueden descartarse. Pero si tenía razón, entonces sus palabras representan una de las advertencias y promesas más importantes que cualquier ser humano podría escuchar.

  Precisamente por eso vale la pena estudiar seriamente a Jesucristo. No para aceptar ciegamente las conclusiones de otros, sino para examinar la evidencia disponible y llegar a nuestras propias conclusiones. Después de todo, pocas preguntas son más importantes que esta:

  ¿Quién era realmente Jesús?

  Y si realmente era quien afirmaba ser, ¿qué significa eso para nosotros?

      Si Jesús hizo afirmaciones tan grandes acerca de sí mismo, entonces la pregunta inevitable es esta: ¿cómo podemos saber si realmente era quien dijo ser? Afortunadamente, no estamos abandonados a la especulación. Dios dejó huellas. Dejó palabras, testigos, profecías, relatos, contextos históricos y vidas transformadas que nos permiten acercarnos con mayor seriedad al Cristo que caminó entre nosotros hace dos mil años.

  Por eso, antes de sentarnos a imaginar una conversación con los evangelistas, necesitamos observar primero los caminos por los cuales podemos conocer a Jesús. No se trata de inventar una imagen nueva del Maestro, sino de aprender a mirar con más atención las evidencias que ya fueron preservadas para nosotros.

  En los próximos artículos abriremos esa puerta. Primero examinaremos las maneras en que Dios permitió que la persona de Cristo quedara registrada para la humanidad. Y después haremos algo muy especial: entraremos en una serie de entrevistas imaginarias con Juan, Mateo, Marcos y Lucas, como si pudiéramos sentarnos frente a ellos y preguntarles: “¿Qué vieron ustedes en Jesús que cambió sus vidas para siempre?”

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Autor

Elio Rivera

El Dr. Elio M. Rivera es médico, pastor, escritor y fundador del Museo La Vida y Obra de Jesucristo, de la casa hogar Manantial de Amor y Comunidad Cristiana Mana. Ha viajado extensamente por Israel estudiando los lugares históricos relacionados con la vida de Jesucristo. Además de su labor ministerial y humanitaria, también es hombre de negocios, autor de más de 60 libros.