Por: el Dr. Elio M Rivera
Cuando utilizo la expresión “El Quinto Evangelio”, no me refiero a un libro adicional de la Biblia ni a una nueva revelación. Es un nombre que durante años han utilizado algunos estudiosos, arqueólogos, historiadores y guías de Tierra Santa para referirse a la tierra donde vivió Jesucristo.
La razón es sencilla: cuando uno recorre Galilea, Judea, Samaria, Jerusalén y los caminos que Jesús caminó, los relatos bíblicos adquieren una dimensión completamente nueva. La geografía ilumina los textos, las distancias cobran sentido, las montañas, los desiertos, los valles y las ciudades ayudan a comprender mejor lo que leemos en los Evangelios. De pronto, la Biblia deja de parecer una historia lejana y se convierte en una realidad viva y tangible y nunca serás el mismo
