18. Los animales salvajes en los tiempos de Jesús

La tierra donde Jesucristo vivió no estaba habitada solamente por personas y animales domésticos. Los desiertos, montañas, bosques y regiones rocosas de Judea, Samaria y Galilea también eran hogar de numerosos animales salvajes. Algunos eran comunes y vistos con frecuencia; otros ya comenzaban a escasear en tiempos de Jesús debido a la expansión de las ciudades, la caza y el crecimiento de la población.

  Entre los animales más temidos estaban los leones. Aunque en los tiempos del Antiguo Testamento habían sido mucho más abundantes, para el siglo primero ya eran mucho menos comunes en algunas regiones de Israel. Sin embargo, todavía existían en zonas apartadas y desérticas. La Biblia menciona varias veces a los leones como símbolo de fuerza, peligro y poder.

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
1 Pedro 5:8

  Los lobos también representaban una amenaza real, especialmente para los pastores y sus rebaños. Atacaban ovejas y animales vulnerables, particularmente durante la noche. Por eso Jesús utilizó la figura del lobo para describir el peligro espiritual y a los falsos maestros.

“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”
Mateo 7:15

  Los leopardos y otros grandes felinos habitaban principalmente en regiones montañosas y zonas rocosas. Eran ágiles, silenciosos y peligrosos. Aunque probablemente ya eran menos numerosos en tiempos de Cristo que siglos antes, seguían formando parte del paisaje salvaje de ciertas regiones. La Biblia utiliza el leopardo como símbolo de rapidez y ferocidad.

“Sus caballos son más ligeros que leopardos…”
Habacuc 1:8

  Los osos eran mucho más raros hacia el siglo primero, pero todavía existían en algunas áreas montañosas y boscosas del norte. En épocas antiguas habían sido más frecuentes. Su presencia fue disminuyendo con el paso de los siglos debido a la actividad humana. Las Escrituras muestran que eran animales temidos por su fuerza.

“Me encontraré con ellos como osa a la cual han robado sus cachorros…”
Oseas 13:8

  Las águilas y aves de rapiña eran vistas con frecuencia sobre montañas, desiertos y caminos. Algunas personas las admiraban por su fuerza y visión. Jesús utilizó imágenes relacionadas con aves en varias de Sus enseñanzas.

“Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan… y vuestro Padre celestial las alimenta.”
Mateo 6:26

  En las regiones desérticas y rocosas también existían serpientes y escorpiones. Eran peligros reales para viajeros, pastores y personas que caminaban largas distancias. Por eso Jesús mencionó a los escorpiones en algunas enseñanzas.

“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones…”
Lucas 10:19

  Además de estos animales, también había zorros, chacales, jabalíes salvajes, hienas y múltiples aves y reptiles propios del clima de Israel. Algunos eran más frecuentes cerca de los desiertos de Judea; otros habitaban regiones montañosas o bosques más húmedos del norte.

  Curiosamente, muchos de los animales más grandes comenzaron a disminuir mucho con el paso de los siglos. La expansión de ciudades, el crecimiento de la agricultura y la caza hicieron que algunos se volvieran cada vez más escasos. Por eso, aunque todavía existían en tiempos de Jesús, algunos ya no eran tan abundantes como en los días antiguos de Israel.

  Los animales más frecuentes en tiempos de Cristo probablemente eran lobos, zorros, aves de rapiña, serpientes, escorpiones y pequeños animales del desierto. Los grandes leones y osos todavía existían, pero eran mucho menos comunes y normalmente habitaban regiones alejadas o poco pobladas.

  Comprender esto ayuda a visualizar mejor el mundo real de los Evangelios. Los caminos por donde Jesús y Sus discípulos viajaban no eran paisajes modernos y seguros. Había regiones peligrosas, desiertos solitarios, montañas ásperas y animales salvajes moviéndose entre cuevas, barrancos y zonas alejadas de las aldeas.

  En medio de ese mundo lleno de dureza y belleza salvaje, Jesucristo caminó entre los hombres anunciando el Reino de Dios.

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Autor

Elio Rivera

El Dr. Elio M. Rivera es médico, pastor, escritor y fundador del Museo La Vida y Obra de Jesucristo, de la casa hogar Manantial de Amor y Comunidad Cristiana Mana. Ha viajado extensamente por Israel estudiando los lugares históricos relacionados con la vida de Jesucristo. Además de su labor ministerial y humanitaria, también es hombre de negocios, autor de más de 60 libros.