En esta serie realizaremos un recorrido imaginario por la ciudad que Jesucristo dejó antes de venir a la Tierra. A la luz de las descripciones bíblicas, intentaremos imaginar sus calles, sus puertas, su belleza y su gloria, ilustrando este recorrido con imágenes generadas para ayudarnos a contemplar, aunque sea de manera limitada, lo que Cristo estuvo dispuesto a dejar por amor a nosotros.
La Biblia habla de «la ciudad del gran Rey» (Salmo 48:2), pero no conocemos todos los detalles de aquella realidad...
Imaginemos por un momento que podemos entrar a la ciudad del gran Rey y contemplar aquello que Jesucristo conocía antes...
Imaginemos que caminamos por las calles de la ciudad del gran Rey, contemplando su belleza, su paz y su esplendor....
Imaginemos que dejamos las grandes calles y comenzamos a descubrir los rincones de la ciudad del gran Rey, lugares llenos...
Imaginemos los jardines y parques de la ciudad del gran Rey: lugares de extraordinaria belleza, paz y vida. Estas imágenes...
¿Cómo serían los lugares destinados a la alegría, la convivencia y el encuentro en la ciudad del gran Rey? Solo...
La Biblia nos habla de «un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios» (Salmo 46:4). Podemos imaginar sus aguas...
Imaginemos una ciudad que nunca conoció el miedo, el robo, el asesinato, la violencia ni la injusticia; una ciudad donde...