Por el Dr. Elio M Rivera
La historia de Edom no depende únicamente del relato bíblico.
Diversos historiadores de la antigüedad y numerosos descubrimientos arqueológicos permiten seguir el desarrollo de esta nación desde su período de prosperidad hasta su desaparición como reino independiente. Estas fuentes no fueron escritas para confirmar las profecías de Abdías, Jeremías o Ezequiel, pero ofrecen un marco histórico que puede compararse con los anuncios de los profetas.
El historiador judío Flavio Josefo, en sus Antigüedades de los judíos, relata cómo los edomitas, conocidos en su época como idumeos, llegaron a ocupar la región situada al sur de Judea después de haber perdido su antiguo territorio.
Josefo también describe la conquista de Idumea por Juan Hircano I, quien incorporó aquella región al reino judío durante el siglo II a.C. Según su relato, muchos idumeos adoptaron las costumbres y la religión judía, acelerando así la pérdida de su identidad nacional.
El geógrafo griego Estrabón, que escribió a finales del siglo I a.C. y comienzos del siglo I d.C., describe el territorio que antiguamente pertenecía a Edom y explica cómo los nabateos llegaron a dominar aquella región.
Sus escritos muestran que el antiguo reino edomita había sido sustituido por un nuevo poder político y comercial, confirmando que Edom ya no existía como nación independiente.

Plinio el Viejo
El naturalista romano Plinio el Viejo, en su Historia Natural, también menciona las ciudades y los pueblos de la región árabe y nabatea.
Llama la atención que, en la época romana, Edom ya no aparece como un reino importante. La región estaba identificada con otros pueblos y otras divisiones políticas, reflejando el cambio que había ocurrido a lo largo de los siglos.
La arqueología
Las excavaciones arqueológicas realizadas en el antiguo territorio de Edom han permitido conocer mucho mejor la historia de esta nación.
Se han descubierto fortalezas, asentamientos, minas de cobre, templos, inscripciones y restos de ciudades que muestran que Edom fue un reino organizado y próspero durante la Edad del Hierro.
Al mismo tiempo, las investigaciones arqueológicas revelan un cambio significativo a partir de los siglos VI y V a.C.

Ruinas de la ciudad de Bosra
Muchos asentamientos fueron abandonados o disminuyeron considerablemente su importancia.
El control de la región pasó progresivamente a los nabateos, quienes desarrollaron ciudades como Petra y dominaron las principales rutas comerciales del desierto.

Ruinas de la ciudad de Sela en la antigua región de Edom
Este cambio arqueológico coincide con la desaparición gradual del antiguo reino edomita.
Bosra y Petra
Las ciudades de Bosra y Petra ayudan a comprender esta transición histórica.
Bosra fue una de las principales ciudades de Edom y aparece mencionada en varias profecías del Antiguo Testamento.
Petra, por su parte, alcanzó su máximo esplendor bajo el dominio de los nabateos. Aunque suele asociarse con Edom por su ubicación geográfica, la mayor parte de los monumentos que hoy admiran los visitantes pertenecen al período nabateo, cuando el antiguo reino edomita ya había desaparecido.
Esta distinción es importante porque muestra que las ciudades pueden permanecer, mientras que los pueblos que las habitaron pueden desaparecer.
Una notable convergencia histórica
Cuando se comparan los escritos de Josefo, Estrabón y Plinio con la evidencia arqueológica del sur de Jordania y el desierto de Arabia, emerge un panorama históricamente coherente.
Edom existió como un reino.
Fue una nación próspera y bien fortificada.
Perdió gradualmente su territorio.
Fue desplazada por los nabateos.
Terminó integrada en Idumea.
Y finalmente desapareció como nación independiente.
Como hemos señalado en los capítulos anteriores, la historia y la arqueología no demuestran por sí mismas que una profecía provenga de Dios. Lo que sí hacen es confirmar el contexto histórico y el destino de Edom, permitiendo comparar esos acontecimientos con los anuncios realizados por los profetas siglos antes.
En el caso de Edom, esa comparación muestra una correspondencia histórica notable entre las antiguas profecías y el desarrollo posterior de los acontecimientos.
Referencias
Fuentes bíblicas
- Abdías 1–21.
- Jeremías 49:7–22.
- Ezequiel 25:12–14.
- Ezequiel 35:1–15.
- Malaquías 1:2–4.
Fuentes históricas
- Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos.
- Estrabón, Geografía.
- Plinio el Viejo, Historia Natural.
Bibliografía moderna
- John Bartlett, Edom and the Edomites.
- Burton MacDonald, East of the Jordan: Territories and Sites of the Hebrew Scriptures.
- Kenneth A. Kitchen, On the Reliability of the Old Testament.
- John Bright, A History of Israel.
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