1. La Promesa de Su Segunda Venida

Por el, Dr. Elio M Rivera

  La segunda venida de Jesucristo. Durante toda la historia bíblica, Dios fue revelando progresivamente Su plan de redención para la humanidad. Los profetas anunciaron la llegada del Mesías siglos antes de Su nacimiento, y cada una de aquellas profecías encontró cumplimiento en la persona de Jesucristo.

  Sin embargo, las Escrituras no solamente anunciaron Su primera venida. También anunciaron que el Mesías regresará.

  La segunda venida de Jesucristo constituye una de las grandes esperanzas de la fe cristiana. Desde los Evangelios hasta el libro de Apocalipsis encontramos una y otra vez la promesa de que Cristo volverá para completar la obra que comenzó, manifestar plenamente Su gloria y llevar a cumplimiento todo el plan de Dios para la humanidad.

  A lo largo de los siglos, han existido diferentes posturas entre cristianos sinceros acerca de algunos detalles relacionados con los acontecimientos que rodearán Su regreso. Algunos difieren respecto al orden exacto de ciertos eventos proféticos. Sin embargo, más allá de esas diferencias de interpretación, existe una verdad en la que coinciden los creyentes de todas las corrientes cristianas históricas: Jesucristo volverá. En este artículo no abordaremos los distintos puntos de vista sobre esos detalles, sino que nos concentraremos en la promesa central que aparece claramente en las Escrituras: el Mesías prometió regresar y cumplirá Su palabra.

  Para los primeros creyentes, esta verdad no era un tema secundario. Era una esperanza viva que fortalecía sus corazones en medio de las pruebas, las persecuciones y las dificultades. Ellos vivían con la convicción de que el Señor regresaría, y esa esperanza transformaba la manera en que enfrentaban la vida diaria.

Jesucristo prometió que volvería

  Poco antes de Su crucifixión, Jesús habló palabras que han consolado a millones de creyentes a través de los siglos.

Juan 14:1-3

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”

  Estas palabras fueron pronunciadas en uno de los momentos más difíciles para los discípulos. Jesús les había anunciado Su partida, y ellos estaban llenos de incertidumbre. Habían dejado sus hogares, sus trabajos y sus antiguas vidas para seguirlo. Ahora escuchaban que Él se marcharía.

  Sin embargo, Cristo no les dejó solamente una despedida. Les dejó una promesa. Les aseguró que Su partida no sería permanente. El mismo Señor que estaba sentado frente a ellos regresaría para buscarlos.

  La frase “vendré otra vez” se convirtió en una de las declaraciones más poderosas de la esperanza cristiana. Jesús no prometió enviar simplemente otro mensaje ni otro profeta. Prometió regresar personalmente. Aquellas palabras han sostenido la fe de innumerables creyentes durante casi dos mil años.

Los ángeles confirmaron Su regreso

  Después de Su resurrección, Jesús pasó varios días enseñando a Sus discípulos antes de ascender al cielo. Aquel momento quedó grabado profundamente en la memoria de quienes lo presenciaron.

Hechos 1:9-11

“Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.

Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,

los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”

  Mientras los discípulos observaban asombrados, dos ángeles les dieron una declaración extraordinaria. No hablaron de una influencia espiritual ni de un símbolo profético. Declararon que “este mismo Jesús” volvería.

  La expresión es profundamente significativa. El mismo Jesús que nació en Belén, que caminó por las calles de Galilea, que sanó enfermos, que murió en la cruz y que resucitó victorioso, regresará nuevamente. La segunda venida no es la llegada de alguien diferente. Es el regreso glorioso del mismo Salvador que ya vino una vez.

Su regreso será visible para todo el mundo

  La primera venida del Mesías ocurrió en humildad. Nació en un pesebre, creció en una familia sencilla y pasó gran parte de Su vida lejos de los centros de poder político y religioso. Muchos no reconocieron quién era realmente.

  Pero las Escrituras describen Su segunda venida de una manera completamente distinta.

Apocalipsis 1:7

“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.”

  La Biblia presenta Su regreso como un acontecimiento visible, público y universal. No será algo oculto ni limitado a una región específica del mundo. Las naciones contemplarán la manifestación gloriosa de Jesucristo.

  Aquel que fue rechazado, burlado y crucificado será reconocido como Señor. El Mesías que vino en humildad regresará revestido de gloria. Lo que muchos ignoraron durante Su primera venida será imposible de ignorar cuando aparezca nuevamente.

Jesucristo anunció señales relacionadas con Su regreso

  Jesús dedicó una parte importante de Sus enseñanzas a hablar acerca de los acontecimientos que precederían Su retorno.

Mateo 24:30

“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”

  En Mateo 24, Cristo habló acerca de guerras, rumores de guerras, hambres, terremotos, persecuciones, engaños espirituales y un incremento general de la maldad. Estas señales han sido objeto de estudio durante generaciones y han despertado gran interés entre los creyentes.

  Sin embargo, el propósito principal de estas enseñanzas no era producir miedo ni especulación constante. Jesús las dio para recordar a Sus seguidores que Dios continúa teniendo el control de la historia y que Su plan avanza exactamente como Él lo determinó.

  Las señales apuntan hacia una realidad mayor: el regreso del Rey está garantizado.

La Iglesia primitiva vivía esperando Su regreso

  La esperanza del retorno de Cristo ocupaba un lugar central en la vida de los primeros cristianos. No era una doctrina olvidada ni un tema reservado para especialistas en profecía.

  Era una verdad práctica que influía en su manera de vivir.

Tito 2:13

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”

  Los creyentes enfrentaban persecuciones, encarcelamientos, pérdidas económicas e incluso la muerte. Aun así, mantenían viva la esperanza porque sabían que Jesucristo regresaría.

  Para ellos, la segunda venida no era una amenaza. Era una esperanza bienaventurada. Significaba el fin definitivo del sufrimiento, la derrota absoluta de la injusticia y la manifestación plena del reino de Dios.

¿Por qué es importante esta profecía?

  La segunda venida de Jesucristo nos recuerda que Dios cumple Sus promesas. Así como se cumplieron las profecías relacionadas con Su nacimiento, Su ministerio, Su muerte y Su resurrección, también se cumplirá la promesa de Su regreso.

  Además, nos recuerda que la historia humana no avanza sin dirección. El mundo no está fuera de control. Aunque muchas veces parezca que el mal triunfa o que la injusticia prevalece, Dios continúa guiando los acontecimientos hacia el cumplimiento de Su propósito eterno.

  También nos anima a vivir preparados. Jesús enseñó repetidamente a Sus seguidores a permanecer vigilantes, fieles y perseverantes. La esperanza de Su regreso no debe producir pasividad, sino una vida comprometida con Dios.

Una esperanza que sigue viva

  Han pasado casi dos mil años desde que Jesucristo ascendió al cielo. Imperios han surgido y desaparecido. Naciones enteras han cambiado. Civilizaciones que parecían invencibles han desaparecido de la historia.

  Pero la promesa permanece intacta.

  El mismo Jesús que vino una vez volverá.

  La Biblia presenta Su regreso no como una posibilidad remota, sino como una certeza absoluta. Para millones de creyentes alrededor del mundo, esta sigue siendo una de las declaraciones más poderosas de toda la fe cristiana.

  Jesucristo regresará.

  Y cuando lo haga, toda la historia alcanzará finalmente el propósito para el cual Dios la ha estado guiando desde el principio.

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Autor

Elio Rivera

El Dr. Elio M. Rivera es médico, pastor, escritor y fundador del Museo La Vida y Obra de Jesucristo, de la casa hogar Manantial de Amor y Comunidad Cristiana Mana. Ha viajado extensamente por Israel estudiando los lugares históricos relacionados con la vida de Jesucristo. Además de su labor ministerial y humanitaria, también es hombre de negocios, autor de más de 60 libros.