11.¿Qué dijeron los discípulos acerca de Jesús?

Por el: Dr. Elio M Rivera

Las declaraciones de quienes caminaron más cerca de Él

    A lo largo de esta serie hemos analizado las profecías mesiánicas y también las declaraciones que Jesús hizo acerca de Sí mismo. Pero ahora surge otra pregunta profundamente importante: ¿qué dijeron acerca de Jesús las personas que convivieron más cerca de Él?

    Porque una cosa es observar a alguien desde lejos.
Y otra muy distinta es caminar con esa persona durante años.

    Los discípulos no conocieron a Jesús únicamente a través de rumores o discursos públicos. Viajaron con Él. Comieron junto a Él. Escucharon Sus enseñanzas en privado. Lo vieron cansarse, llorar, orar, enfrentar oposición y reaccionar bajo presión. Observaron momentos que las multitudes nunca vieron.

    Y precisamente por eso resulta tan impactante lo que terminaron diciendo acerca de Él.

    Porque después de convivir tan de cerca con Jesús durante aproximadamente tres años, Sus discípulos llegaron a la conclusión de que no estaban simplemente frente a un maestro extraordinario.

    Creyeron que Él era el Mesías prometido.

    Uno de los primeros momentos ocurrió al inicio mismo del ministerio de Jesús. Andrés, después de encontrarse con Él, buscó inmediatamente a su hermano Simón y le dijo: “Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)” (Juan 1:41).

    Aquello resulta interesante porque muestra que desde muy temprano algunos comenzaron a ver en Jesús algo mucho más grande que un simple rabino judío.

    Poco después, Felipe dijo a Natanael: “Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas” (Juan 1:45). Nuevamente aparece la misma idea: los discípulos empezaban a conectar la vida de Jesús con las antiguas profecías mesiánicas del Antiguo Testamento.

    Y entonces ocurre una de las declaraciones más sorprendentes de todas. Después de escuchar a Jesús, Natanael respondió: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel” (Juan 1:49).

    Aquellos títulos estaban profundamente relacionados con la esperanza mesiánica judía.

    Más adelante, después de una tormenta en el mar, los discípulos vieron a Jesús calmar el viento y las aguas. El Evangelio relata que entonces “los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios” (Mateo 14:33).

    Resulta profundamente interesante observar cómo las convicciones de los discípulos parecían crecer conforme convivían más cerca de Él.

    Pero quizá la declaración más famosa ocurrió en Cesarea de Filipo. Jesús preguntó a Sus discípulos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” (Mateo 16:15). Entonces Simón Pedro respondió: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16).

    Aquella declaración se convirtió en uno de los momentos más importantes de los Evangelios. Porque Pedro no estaba diciendo simplemente que Jesús era un buen hombre o un profeta admirable. Lo estaba identificando directamente como el Cristo, es decir, el Mesías esperado.

    Tiempo después, cuando muchos comenzaron a abandonar a Jesús porque algunas de Sus enseñanzas resultaban difíciles de aceptar, Él preguntó a los doce: “¿Queréis acaso iros también vosotros?” (Juan 6:67). Pedro respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Juan 6:68-69).

    Aquellas palabras resultan profundamente impactantes porque muestran algo importante: la convicción de los discípulos no parecía disminuir mientras más conocían a Jesús. Más bien, se fortalecía.

    Y quizá eso es precisamente uno de los aspectos más extraordinarios de toda esta historia.

    Los discípulos conocieron a Jesús de cerca.

    Lo vieron cuando las multitudes lo admiraban… y también cuando lo rechazaban.
Lo escucharon enseñar públicamente… y también hablar en privado.
Observaron Sus momentos de autoridad… pero también Su cansancio y sufrimiento humano.

    Y aun después de caminar tan cerca de Él, terminaron afirmando que Jesús era el Mesías prometido.

    Por supuesto, cada persona sigue siendo libre de decidir qué hacer con esas declaraciones. Algunos consideran que los discípulos se equivocaron. Otros creen que interpretaron mal los acontecimientos. Pero resulta difícil ignorar el hecho de que quienes estuvieron más cerca de Jesús terminaron convencidos de que había algo extraordinario acerca de Él.

    Y quizá eso vuelve todavía más profunda la gran pregunta que atraviesa toda esta serie:

    ¿Qué vieron los discípulos en Jesús para llegar a creer que realmente era el Mesías esperado desde siglos atrás?

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Autor

Elio Rivera

El Dr. Elio M. Rivera es médico, pastor, escritor y fundador del Museo La Vida y Obra de Jesucristo, de la casa hogar Manantial de Amor y Comunidad Cristiana Mana. Ha viajado extensamente por Israel estudiando los lugares históricos relacionados con la vida de Jesucristo. Además de su labor ministerial y humanitaria, también es hombre de negocios, autor de más de 60 libros.