Antes de los reinos. Antes de las guerras. Antes de que existieran las naciones… hubo un jardín.
Un mundo recién nacido. Una creación extraordinaria. Un hombre que abre los ojos por primera vez y contempla el rostro de su Creador. Un lugar donde todavía no existen la enfermedad, las lágrimas ni la muerte. Adán recibe un mundo para descubrir, desarrollar y gobernar, mientras aprende directamente de Dios los secretos de una creación que apenas comienza su historia.
Pero lejos de la tranquilidad del Edén, algo comienza a cambiar.
Lucero, uno de los seres más extraordinarios de la creación, empieza a desear aquello que nunca le perteneció. La admiración alimenta el orgullo; el orgullo, la ambición; y la ambición comienza a preparar una rebelión cuyas consecuencias alcanzarán a toda la humanidad.
Así comienza Crónicas de la Redención — Parte I: Del Jardín del Edén a Abram, una novela bíblica épica que lleva al lector a los primeros grandes acontecimientos de la historia humana y los transforma en una experiencia narrativa llena de imágenes, emociones, diálogos, conflictos y personajes.
Aquí el Edén deja de ser solamente un escenario conocido. Se convierte en un mundo que puedes imaginar. Adán aprende, explora y gobierna; el jardín se llena de paisajes, cascadas, senderos y lugares por descubrir, mientras la relación entre el Creador y el ser humano ocupa el centro de la historia.
Entonces llega la tragedia.
La rebelión. La caída. La pérdida del Edén. El crecimiento de una humanidad que comienza a alejarse cada vez más de su Creador. Después aparecerá un hombre llamado Noé, un arca gigantesca y un mundo enfrentándose al juicio de Dios. Y cuando las aguas finalmente desciendan, la humanidad volverá a levantarse… solo para intentar alcanzar los cielos desde Babel.
Pero la historia todavía no ha terminado.
De entre las naciones surgirá un hombre que escuchará una voz y abandonará lo conocido sin comprender todavía hasta dónde lo llevará aquel llamado.
Abram.
Con él comenzará una nueva etapa del plan de redención: viajes, promesas, visitantes misteriosos, Sodoma y Gomorra, el nacimiento imposible de un hijo y, finalmente, una montaña donde un padre deberá enfrentar una de las pruebas más extraordinarias de las Escrituras. El libro culmina precisamente llevando al lector desde el sacrificio de Isaac hasta “La sombra de la cruz”.
Una historia que comienza en un jardín… y cuya sombra terminará alcanzando una cruz.
AQUÍ ENCONTRARÁS:
➜ Una novela bíblica de gran escala, desde la creación hasta Abraham.
➜ La creación del universo y el nacimiento de la humanidad narrados como el comienzo de una historia épica.
➜ Adán y Eva antes de la caída, descubriendo su mundo, aprendiendo, trabajando y viviendo en comunión con Dios.
➜ La creación de Eva y el nacimiento del matrimonio.
➜ La rebelión de Lucero y el comienzo de un conflicto que cambiará la historia de la creación.
➜ La caída del hombre y la dolorosa pérdida del Edén.
➜ La decadencia de la humanidad, Noé, la construcción del arca, la migración de los animales y la vida dentro del arca durante el Diluvio.
➜ La Torre de Babel, la dispersión de los pueblos y el surgimiento de las naciones.
➜ El llamado de Abram y el comienzo de una extraordinaria aventura de fe.
➜ Los visitantes del encinar de Mamre, Sodoma y Gomorra, la promesa de Isaac y uno de los momentos más dramáticos de la vida de Abraham.
➜ Un desenlace que conduce al lector hasta el sacrificio de Isaac y la sombra profética de la cruz.
El autor explica en el prólogo que los relatos siguen el núcleo de la historia bíblica, pero incorporan elementos narrativos creados para aportar dimensión emocional y permitir al lector relacionarse de una manera más cercana con los personajes y sus experiencias.
No abras este libro solamente para leer Génesis. Ábrelo para entrar en su mundo.
Camina por el Edén. Contempla el mundo antes de la tragedia. Escucha comenzar una rebelión en los cielos. Entra en el arca mientras afuera desaparece una civilización. Observa levantarse Babel. Camina junto a Abram hacia una tierra desconocida.
Y descubre cómo, mucho antes de Belén y del Calvario, la historia de la redención ya había comenzado.
