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¿Podemos confiar realmente en Mateo, Marcos, Lucas y Juan? Este libro examina la confiabilidad de los Evangelios mediante la historia, arqueología, historiografía, manuscritos antiguos, testigos, transmisión textual y fuentes externas. Una investigación accesible para quien desea saber si lo que conocemos acerca de Jesucristo tiene fundamento histórico.

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Descripción

¿Podemos confiar realmente en lo que los Evangelios dicen acerca de Jesucristo?

Durante casi dos mil años, Mateo, Marcos, Lucas y Juan han transmitido al mundo la historia de Jesús de Nazaret. Millones de personas han construido su fe sobre sus palabras.

Pero existe una pregunta que merece ser contestada seriamente:

¿Cómo sabemos que lo que escribieron es verdad?

¿Quién escribió realmente los Evangelios?
¿Fueron sus autores testigos de los acontecimientos?
¿Pudieron haber inventado la historia de Jesucristo?
¿Fueron modificados sus escritos con el paso de los siglos?
¿Por qué existen aparentes contradicciones entre ellos?
¿Existen manuscritos antiguos que permitan comprobar lo que originalmente decían?
¿La historia y la arqueología respaldan sus relatos?

¿Son confiables los Evangelios?, del Dr. Elio M. Rivera, enfrenta estas preguntas sin pedirle al lector que simplemente crea. El propósito es examinar racionalmente las evidencias y permitir que cada persona llegue a sus propias conclusiones.

➜ En este libro encontrarás:

➜ Qué son realmente los Evangelios y por qué fueron escritos.

➜ Dónde encontramos las principales fuentes históricas acerca de la vida de Jesucristo.

➜ Quiénes escribieron el Nuevo Testamento y qué relación tuvieron con los acontecimientos que narraron.

➜ Un análisis de si los autores de los Evangelios fueron testigos directos o estuvieron cerca de quienes presenciaron los hechos.

➜ Las razones para preguntarnos si habría sido posible que los primeros cristianos simplemente inventaran la historia de Jesucristo.

➜ Cómo evaluar las diferencias y las aparentes contradicciones entre Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

➜ Cómo llegaron los textos del Nuevo Testamento hasta nuestra generación y qué papel desempeñan los manuscritos antiguos.

➜ Qué criterios utiliza la historiografía para estudiar la confiabilidad de documentos antiguos.

➜ Evidencias históricas y arqueológicas relacionadas con personajes, ciudades, costumbres y lugares mencionados en el Nuevo Testamento.

➜ El respaldo arqueológico de lugares como Capernaum, Betsaida, Corazín, el estanque de Betesda y el estanque de Siloé, así como evidencias relacionadas con personajes históricos como Poncio Pilato.

➜ Referencias antiguas externas al Nuevo Testamento relacionadas con Jesús y el cristianismo primitivo, incluyendo autores como Flavio Josefo, Tácito y Plinio el Joven.

➜ Una explicación de cómo fueron escogidos los libros que finalmente formarían parte del Nuevo Testamento.

No se trata simplemente de creer

Una de las ideas centrales de este libro es que los Evangelios pueden ser examinados como documentos procedentes del mundo antiguo.

Sus autores hablan de ciudades reales, gobernantes reales, costumbres judías, estructuras políticas, monedas, rutas, acontecimientos y lugares que pueden compararse con otras fuentes históricas y con descubrimientos arqueológicos.

El lector también descubrirá algo interesante: las diferencias entre los cuatro Evangelios no necesariamente destruyen su credibilidad.

Como sucede cuando varios testigos describen un mismo acontecimiento, cada persona puede observar elementos diferentes sin que eso signifique que el acontecimiento nunca ocurrió. El libro utiliza precisamente este razonamiento para estudiar las llamadas contradicciones entre los Evangelios.

La pregunta final es mucho más grande

Después de estudiar manuscritos, autores, testigos, historia, arqueología, geografía y transmisión textual, inevitablemente aparece otra pregunta:

Si existen buenas razones para considerar seriamente los Evangelios como documentos históricos… ¿qué hacemos entonces con el Jesucristo que describen?

Porque los Evangelios no presentan simplemente a un personaje interesante de la antigüedad.

Presentan a un hombre que afirmó ser el Hijo de Dios, declaró tener autoridad para perdonar pecados y habló con autoridad acerca de la vida, la muerte y la eternidad.

Quizá la pregunta no sea solamente si podemos confiar en los Evangelios.

Quizá la verdadera pregunta sea:

¿Podemos permitirnos ignorar lo que dicen acerca de Jesucristo?