Descripción
Dos entrevistas han sacudido al mundo. Ahora llega el hombre que no quiere creer nada sin investigarlo primero.
Mateo habló.
Marcos habló.
Y después de escuchar a dos hombres procedentes del nacimiento mismo del cristianismo, el mundo ya no es el mismo.
Millones han vuelto a abrir los Evangelios.
Universidades, historiadores, arqueólogos, periodistas, científicos y escépticos discuten cada palabra pronunciada durante las entrevistas del Proyecto CRONOS.
Pero ahora la humanidad quiere algo diferente.
Ya no basta con escuchar otro recuerdo.
Quiere pruebas.
Quiere saber si aquellos testimonios pueden resistir una investigación.
¿Quién verificó lo que ocurrió?
¿Es posible distinguir entre un rumor y un acontecimiento histórico?
¿Existió alguien en el siglo primero que hiciera preguntas, buscara testigos, comparara versiones y tratara de reconstruir cuidadosamente lo sucedido?
Existe un hombre.
Y su nombre es:
LUCAS
Médico.
Historiador.
Investigador.
Y autor de una de las investigaciones más extraordinarias jamás realizadas acerca de Jesús de Nazaret.
Entrevista con los Apóstoles – Parte III: Lucas: La investigación más importante de la historia, del Dr. Elio M. Rivera, continúa la saga llevando al lector a una fascinante novela histórica de investigación en la que un hombre del siglo primero deberá explicar ante el mundo moderno cómo investigó la historia de Jesucristo y qué encontró cuando siguió la evidencia hasta sus últimas consecuencias.
Lucas nunca fue uno de los Doce.
Y precisamente por eso el mundo quiere escucharlo.
Él no se presenta como protagonista.
Se presenta como investigador.
El hombre que nunca dejó de hacer preguntas
Lucas había aprendido algo ejerciendo la medicina:
Una respuesta apresurada puede conducir a una conclusión equivocada.
Hay que observar.
Escuchar.
Preguntar.
Comparar información.
Y solamente después emitir un diagnóstico.
Por eso, cuando comenzó a escuchar historias extraordinarias acerca de un carpintero judío ejecutado décadas atrás, Lucas no se conformó con repetir lo que otros decían.
Decidió investigar.
Al principio pensó que encontraría exageraciones.
Recuerdos deformados.
Historias que habían crecido al pasar de una persona a otra.
Tal vez hombres sinceros… pero equivocados.
Así comenzó una búsqueda que terminaría consumiendo años de su vida.
Y cuanto más investigaba, más preguntas aparecían.
➜ En esta novela encontrarás:
➜ El regreso del Proyecto CRONOS después de las impactantes entrevistas con Mateo y Marcos.
➜ Un mundo obsesionado ahora con descubrir qué ocurrió realmente con Jesús de Nazaret.
➜ La llegada al siglo XXI de Lucas, médico e investigador, y su fascinación por nuestra tecnología, hospitales, comunicaciones y métodos modernos.
➜ La historia de un hombre que no comenzó investigando para escribir un Evangelio, sino simplemente porque quería comprender.
➜ Su viaje a Jerusalén, donde los recuerdos acerca de Jesús todavía permanecían vivos.
➜ Sus conversaciones con hombres y mujeres que podían decir:
“Yo estuve allí.”
“Yo lo vi.”
➜ Una extraordinaria red de testigos: apóstoles, discípulos, mujeres que siguieron a Jesús, creyentes de Jerusalén y personas cuyas vidas habían sido transformadas por Él.
➜ Sus encuentros con hombres como Pedro, Juan, Felipe y Jacobo, el hermano de Jesús, mientras cada testimonio conduce hacia otro.
➜ La metodología de Lucas: escuchar diferentes versiones, comparar recuerdos y comprobar si las piezas realmente encajaban.
Pero entonces ocurre algo inesperado.
No importa con quién hable.
No importa qué camino siga.
Todos los testimonios terminan conduciéndolo al mismo lugar.
Al arresto.
Al juicio.
A la crucifixión.
A una tumba.
Y…
al tercer día.
Entonces la novela cambia por completo
Lucas comprende que ya no está investigando simplemente si Jesús existió.
Ahora tiene delante un misterio histórico mucho mayor.
Todo puede reducirse a unas preguntas aparentemente sencillas:
¿Realmente murió Jesús?
Y si murió…
¿qué ocurrió con Su cuerpo?
Como médico, Lucas decide comenzar por la primera.
Reconstruye las últimas horas.
La flagelación.
La crucifixión romana.
Los soldados.
El centurión.
La comprobación de la muerte.
La preparación del cuerpo.
Y cada pieza parece conducir hacia la misma conclusión:
Jesús realmente murió.
Pero eso solamente hace que el misterio sea todavía mayor.
Porque el cuerpo fue colocado en una tumba conocida
No era un sepulcro perdido.
Pertenecía a José de Arimatea.
Las personas sabían dónde estaba.
La tumba fue cerrada.
Sellada.
Y custodiada.
Entonces aparece la pregunta que cambia toda la investigación:
¿Qué ocurrió con el cuerpo?
Lucas examina la posibilidad del robo.
Analiza el sepulcro.
El sello.
La guardia.
El comportamiento de los discípulos.
Las explicaciones alternativas.
Pero ninguna pregunta consigue detener la investigación.
Porque todavía falta examinar la evidencia más desconcertante de todas:
Los testigos que afirmaron haber visto nuevamente a Jesús.
Lucas vuelve a utilizar el mismo método.
No busca uno.
Busca todos los que pueda encontrar.
Las mujeres.
Los discípulos.
Los apóstoles.
Hombres y mujeres de diferentes lugares y circunstancias.
Y comienza a comparar sus historias.
Esperaba encontrar versiones irreconciliables.
Pero descubre algo diferente.
Los detalles varían.
Las perspectivas son distintas.
Sin embargo, todos coinciden en cuatro afirmaciones fundamentales:
Jesús había muerto.
Había sido sepultado.
El sepulcro apareció vacío.
Y después afirmaban haberlo visto vivo.
El investigador comienza a ser investigado
Ese es uno de los giros más interesantes de la novela.
Lucas comenzó haciendo preguntas acerca de Jesús.
Pero mientras avanza la evidencia, algo comienza a ocurrir dentro de él.
Aquello que empezó como curiosidad se transforma en una búsqueda personal.
Ya no está investigando solamente un acontecimiento antiguo.
Está intentando comprender quién era realmente el hombre que produjo todas aquellas huellas en la historia.
Y cuanto más avanza…
más difícil resulta explicar todo aquello como una invención.
Hasta que llega la última pregunta
Después de años investigando…
Después de escuchar a los testigos…
Después de recorrer Jerusalén…
Después de reconstruir la crucifixión…
Después de investigar la tumba…
Después de examinar las explicaciones alternativas…
Después de comparar los testimonios de quienes afirmaban haber visto a Jesús vivo…
el entrevistador mira a Lucas y finalmente pregunta:
Después de todo lo que investigó… ¿qué fue lo que finalmente lo convenció?
Lucas reconoce que comenzó esperando encontrar una explicación sencilla.
Un malentendido.
Recuerdos embellecidos.
Personas sinceras, pero equivocadas.
Por eso escuchó.
Preguntó.
Volvió a preguntar.
Comparó.
Y cuando aparecía un nuevo dato, estaba dispuesto a comenzar otra vez.
Porque, para Lucas, el investigador no puede obligar a la evidencia a adaptarse a sus ideas.
Son sus ideas las que deben rendirse ante la evidencia.
Entrevista con los Apóstoles – Lucas: La investigación más importante de la historia combina novela histórica, misterio, investigación, medicina, arqueología, apologética, drama y mundo bíblico para llevar al lector dentro de una búsqueda en la que cada respuesta abre una nueva pregunta.
Mateo fue el testigo.
Marcos preservó los recuerdos de Pedro.
Lucas decidió investigar.
Las cámaras están encendidas.
El mundo está esperando.
Lucas acaba de tomar asiento.
Y esta vez no basta con creer.




